Lucía Ana Curti, graduada en Genética de la UNNOBA y becaria doctoral del CONICET en el Instituto de Medicina Traslacional e Ingeniería Biomédica del Hospital Italiano de Buenos Aires, ganó el premio Innovar en la categoría “investigadores”, con el proyecto selectARNs (ARNS sintéticos).

El premio Innovar es un programa organizado por la Secretaría de Gobierno de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.

Curti integra el  proyecto de Diabetes experimental que se viene desarrollando en el Hospital Italiano desde hace más de 20 años, con la participación de médicos, biólogos, genetistas y becarios e investigadores del CONICET. Este proyecto es el primero que logra subvencionarse a través de la plataforma de financiamiento colectivo Mercado de Innovación Argentina (MIA). Los avances de la investigación se pueden consultar en el twitter @UIDiabetes

La tarea que realiza Curti se enmarca en su proyecto de tesis doctoral, que está bajo la dirección de Sung Ho Hyon (jefe de Trasplante Pancreático del Hospital Italiano) y Federico Pereyra Bonnet (investigador del CONICET), con la participación de Luis Grosembacher (kefe de la Sección Diabetes del Hospital Italiano).

“La insulina, por años y hasta la actualidad, sigue siendo el mejor tratamiento para la diabetes. Sin embargo, con el paso del tiempo, trae aparejados varios efectos secundarios. Es así que desde la ciencia básica intentamos suplir la insulina mediante el desarrollo de terapias celulares. Estas terapias se realizan trasplantando células productoras de insulina que repongan esas células que se pierden por la enfermedad. Cabe destacar que todas estas estrategias están en etapa de experimentación en los laboratorios y se necesitaran muchas investigaciones para poder llevarlas a la clínica”, resume Curti.

El equipo de investigación utilizó una herramienta desarrollada por un grupo de investigación japonés que permite, mediante biología sintética, seleccionar y purificar poblaciones celulares. “Nosotros adaptamos esta herramienta (ARNS sintéticos) para que purifique células productoras de insulina y pasamos todas las etapas de validación in vitro. Gracias a la investigación logramos un 86% de eficiencia en la purificación . Esta misma técnica en manos de japoneses alcanzó un 99,7% de eficiencia, con lo cual concluimos que la podemos seguir mejorando aún más”, considera Curti.